Pinturas Chinas

domingo 17 de agosto de 2008

POESÍAS Y PROSA DE MODESTO HERRERA GONZÁLEZ

Modesto Herrera González
Fecha de nacimiento: 05/05/1951
Edad: 57
Estado civil: Casad@
País de residencia: México
Región / Estado: Veracruz
Ciudad: Boca del Río
Aficiones: Lectura, música, caminatas, Tenis
Nacionalidad: Mexicana
Idioma nativo: Español
Otros idiomas: Inglés
Profesión o vocación: escritor



Conjuro
Espero la noche para encontrar
la llave de los deseos, la puerta
que se abre a las posibilidades
del adivino que resuelve el futuro
en esa travesía del pasado.

El amor o las ganas de ti
no aparecen, nuevamente
es la soledad y el silencio,
las mentiras que se fueron
construyendo en un cerrar de ojos.

Las noches no son las mismas
cuando acecha lo insólito,
esa parte del juego en el
mundo perdido de mi infancia,
como el misterio y los secretos
revelados en los sueños.

En otro momento
invoco las fuerzas perdidas:

el poder de la nada
la contraparte del rito
el animal escondido
la mitad de mi
el nahual.

Todo es oscuro y frío.

El círculo de fuego encierra
los conjuros del maestro en la
parte que la línea es tenue,
escondido entre el polvo
y las sombras,
se inicia el mitote y
todos llegan para cantarle
a los cuervos que despiertos
ahuyentan los fantasmas del alba.

Tu estás presente
en mis diálogos internos
pero nada es cierto,
en el juego de la reina
y los alfiles,
las torres son guardianes
del brujo…

Te encuentras a la espera
de que ellas cedan
su misterio y sus defensas
en el ligero soplo del viento,
agazapada.

Te invoco
Solo te invoco

Forma parte del rito…



Las palabras amorosas


Después de hacer el amor, las palabras hablan, acarician tu piel, juegan con tus poros diminutas montañas de placer, escondites de mis besos; se preparan a buscar la entrada de tu espíritu asediado por tus íntimos secretos.

Después de construir contigo el viento, el murmullo de tu alma, los primeros intentos, el primer beso, la lluvia, el poema, la muerte obligatoria, la resurrección, el desconcierto, el azoro; las palabras se estacionan en tu cuerpo, depositan el último combate, el primer verso, su reflejo repetido en un paisaje líquido de espejos y silencios.

Después de hacer el amor, las palabras tejen tu pensamiento con tu aliento, hilvanan el momento, dibujan la batalla de tu pecho, de tus brazos, de tu espalda, de tus hombros, de tus senos, desde el cielo.

Después de hacer el amor contigo, en ese espacio imaginario entre tu cuello y tus pezones, las palabras encuentran un descanso para después viajar por tu ombligo, por tus muslos, por tus ojos, por tus pies, por tu cabello; entonces las palabras se acomodan en tus codos, en tus piernas, y recorren tus tobillos, tus rodillas; se refugian en tu sexo, acarician tus deseos, liberan tus historias, tus recuerdos, se duermen en tus sueños; se colocan en tus dedos y se esconden por tus manos, por tus cejas, tus pestañas, tu cabello, en tus oídos, por tus brazos, en tus párpados, tus suspiros, tus jadeos, por tus dientes, en tus labios, en tu lengua, por tus gritos.

Después de hacer el amor contigo, las palabras se colocan en tus labios, en tu pudor, en el discurso de tu cuerpo, en las conquistas, los encuentros, los olvidos, las ausencias, en tu mirada, en el asombro. En tu misterio.




Reflejos

Es la sensación de aves sin historia
que el mar en su constante movimiento
hipnotiza el viento con una sinfonía de silencios.

El crucigrama del segundo congelado
en el reflejo de un rayo solitario
y desbordante,
fue un trazo de planetas y de verbos
que resolvió la ruta del espejo.


Yo aquí, sentado en el borde del vacío
mientras mis pies son mojados
con los olores del recuerdo
que habitaban otros huesos,
ahora polvo de ayeres sin memoria,
libro sin hojas blancas,
calendario roto y mariposas
a la espera obligada del invierno.


Huesos, polvo, pájaros de tiempo,
espera en silencio sin recuerdos,
reloj que marca los minutos de la carne
y da una vuelta más sin ser notada,
arcabuces convertidos en fantasmas
entre los pensamientos enredados de mi historia.


Un pueblo sin futuro sobrevive al alma
y dos soles en este inmenso sistema planetario
atrapan con la sangre a la esperanza
de otros tiempos que ya no son los míos.


Te Leo

Historias con dos puntos
cuentos sin final
bosques sin hadas.

La memoria no hace falta
solo leo y recorro
con avidez las líneas.

Atravieso diferentes gravedades.

Regreso sin tiempo.

Viajo sin cometas.

La lluvia duerme
las nubes ríen
luego entristecen.

No se si valió la pena
desplazarse.

Las vegetaciones diferentes
desaparecían rápidamente

Fue fugaz la alegría
de verte.

El verde me recordaba
otro momento.

Leer era un acto múltiple
perdió el anonimato.

Siempre hay puntos suspensivos.

Modesto Herrera González
www.sanesociety.org/es/modestoh
http://modestoh.bitacoras.com/

CIUDAD DE QUÉBEC, CANADÁ

Video Por Jaime León Cuadra

These Dreams por Jim Croce

Piedra del Sol; Octavio Paz

The Riple Effect

Ever And Ever Forever: Demis Roussos

OSORNO: by Jacqueline Lagos

SANTANA MUSIC

El Condor Pasa- Simon & Garfunkel

Roberta Flack - The First Time Ever I Saw Your Face

Yanni live at the Taj Mahal India: love is all

Discover the Spirit Within

An Love May Crow: The Carpenters

MEDITACIÓN _1

Nature - Relax Music

La Mujer en el Arte

Poema Piel