Pinturas Chinas

sábado 31 de mayo de 2008

Salvador Pliego




Salvador Pliego

Mexicano, radicando actualmente en Houston, Tx. USA.




Quiera el pecho un día ser receptor de tus besos,

dormirse tranquilo

y latir en tu día.


La más alegre de mis sonrisas, para todos ustedes.




Poemas


Murmura el mar


Murmura el mar…

Eco y resonancia de una gota cristalina.


Murmura el mar…

Y me hinco entonces en su arena.

¿Me entiendes? -Le platico.

Te hablo de ella…

Bajo tu azul mirada sus ojos cristalinos reverberan.


Te hablo de ella…

En la profundidad su boca.

En la distancia su silueta inquieta.

Y el horizonte que se acerca cuando siento que me toca.

¿Me entiendes si te digo que mi boca saborea?


Mar, ¡qué hermosa es ella!.

Pálida, en tu cuesta, una ostra

de coral se viste, se descubre y se recuesta,

y a lo lejos, con la bruma,

su aperlada orilla a mí me mira…

¿Qué dirá de mí?.

En la arena, de hinojos, platicándote de ella…


¿Tú me entiendes que su rostro

es vitral de tu marea?

¿Que sus ojos son tu lejanía

y se dibujan resguardándose

en tu abultada cabellera?.


Mar, ¡qué linda es ella!.

Hay gotas que en la orilla,

tan sólo por sentirlas,

volatizan y sonrojan

y en sus labios se extasían.


Te platico que sus besos…

Mar, ¡hay besos como ella!.


¿Tú me entiendes?


Murmura el mar…

Y me hinco ante su arena.

http://salvadorpliego.blog.galeon.com/

martes 13 de mayo de 2008

Escritorio Poético volumen II - Prólogo
Escritorio Poético volumen II
Prólogo
En una anterior entrega, Monsieur James – el eje impulsor de esta antología- presenta el prólogo donde con propiedad expresa: “será grato y placentero gratificarnos y gratificaos de esta magnífica recopilación, en las que primó ante todo y ante todos, la calidad interpretativa y el manejo del lenguaje”. Podría asegurar que mi amigo y emprendedor poeta, vive en su propio ser el concepto de simiente, continuidad y eternidad para impulsar enérgicamente éste y otros proyectos, tal cual he logrado deducir en algunos de sus mágicos versos: “Transitamos El Principio/ Por la inagotable estepa de lo eterno,/ Para armonizar al relámpago/ Sobre un sagrario de energía”. Evidentemente, el virtuosismo de los escritores marca la pauta y en esta oportunidad hemos compilado muy buenos frutos cosechados del más hondo lirismo.
El mismo deleite que he sentido yo al pasearme por los caminos que trazan las metáforas, sentirá cada lector, cuando el mensaje optimista de Ana Miriam Deliberto le llegue como un reto a la vida: “Pero no basta con desearlo y esperar que los demás te amen./ ¡Anda ve! Y dale un beso a tus padres, un abrazo a tus hermanos,/ escucha a tus amigos, respeta a tu pareja, y sé ejemplo para tus hijos” o cuando Antonietta Valentina Bustamante, logre tocar los corazones con su amor a la naturaleza: “!Jabillos!/ bordeando los ríos/ portadores de alimento al pez / inundando de caricias/ estos sueños de aguijones”.
Un tratamiento especial ofrece al tópico anteriormente referido, la prosa poética de Carmen Roiz: “El recorrido por el río era lento, pasaba, a veces, que se hundían en algún recoveco. Cuando esto sucedía, escuchaban el murmullo del agua y esperaban a que algún fenómeno de la Naturaleza las impulsara y así proseguir su camino”. Y de una manera valiosa, la prosa de Mariela Torres nos motiva a cavilar sobre la vida. “Vio que dos hormigas que volvían al trabajo de recolección, tomaron la hoja con sus patitas y ayudaron a la primera hormiga a ingresarla. Reflexionó sobre el cooperativismo entre las hormigas”. Indudablemente, estos entre otros textos poseen un carácter didáctico en la inducción de valores.
El recorrido por la lectura de la presente selección, producirá suspiros en cada calzada, ante la calidad metafórica de Chely en su entrega de amor maternal “Ya tengo dos niñas en mis sueños.../ Carmen, la niña de mis ojos .. !/Y Yanela, la que lleva mi sangre por derecho ” tal cual también lo hace Biancaestella: “Te veo ahí / con tu carita sonriente, entre tus manos/ una muñeca / tiene un rictus de dolor,/ un solo diente…”. Este sentimiento universal conmueve al ser humano en cualquier rincón del mundo y ninguno está exento de sentirse aludido. En este sentido, el carácter globalizante de una inspiración, es capaz de crear una importante sintonía que traspasa barreras geográficas.
Por otro lado, los poetas nunca estamos exonerados de sentirnos sumergidos en la caverna de la vacuidad, que a todos nos asedia; y de ese tema sabe demasiado Adela V. Alcalá González : “Soy lo que queda entre la risa/ y el hielo/ letras mustias/ desconsuelo/ nota triste/ aprisionada/ entre los pájaros muertos”. Y muchas veces tal sensación de soledad se ve atrapada en un dédalo existencialista, como lo deja notar Blanca Santiago Gil-Venus Amore: “A veces es un laberinto,/ un callejón sin salida,/ dolor constante que me hace delirar/ humedeciendo mis ojos”. Los poetas nos dejamos arrastar hasta la oscuridad, aún siendo capaces de salir sonrientes y al minuto siguiente por la luz del túnel.
Y esas penas del alma alcanzan impactantes metáforas en las líneas líricas de María Omenia Ferreira dos Santos: “ Tristeza y desolación,/ llevo en este corazón,/ arenas movedizas,/ ocultan los sentimientos,/ donde sólo sufrimientos,/ sin dar lugar a alegrías,/ lo llenan estos momentos./ Corazón.../ Pero, hay quienes tienen un concepto muy particular de la muerte y son capaces de vaticinarla, como es el caso de Loreto Silva, es su prosa apasionada: “Cuado tengas el valor de dejarme: ¡ese día en mi corazón yacerás muerto!.- No habrá recriminaciones ni duelo ni luto… no correspondería”.
Para Vladimir Coppo -en su prosa poética- la bipolaridad de la muerte o la vida de alguno de sus personajes, pareciera ser parte de la suerte o una mera consecuencia de un juego de invite y azar: ”Desde hace un tiempo, sus pensamientos vagaban entre convertirse en un escritor, suicidarse de alguna forma novedosa y en todo lo que podría hacer si se ganara la lotería”. Otros observan con desdén los baches existenciales y expresan su gozo por la muerte tan solo al presentir el nuevo renacer, como lo hace José Antonio Barros–Jano Antrix: “Qué hermoso es ver el sol en plena muerte!/ y el rojo borbotón que hay en la herida,/ breves señales de insondable vida,/ preciosa, independiente de su suerte”. Y luego de tan maravilloso amanecer, la tarde plena se ve dibujada en los versos de Liliana Alemán: “Comienzan las tardes de brizna,/ el sol abierto, desfigurando/ esas formas que en el otro lado/ se mueven”
Por su parte, Carla Valdés Del Río deja escuchar su grito de dolor y reclamo social en sus imágenes crípticas: “Están pariendo huesos/ mutilando lenguas/ cegando ojos en la diáspora ondulante de las patrias/ recogiendo restos bestiales de oscuro aniquilamiento”. Imágenes que parecieran moverse en apoyo al surrealismo impactante de Dina Bellrham: “Fumo/ para que el cáncer se acueste a mi lado/ y tatúe ojeras bajo mis sábanas/ fumo a hurtadillas/ para sonreír sin dientes/ y sin labios”. En oposición a tales metáforas poéticamente sórdidas, algunos toman sus propias y claras vivencias como parte de sus letras, tal cual he observado con gran satisfacción en la depurada prosa poética de María Dolores Velasco Vidal: “La imagen de lo que vieron los ojos de la niña quedó fijada en su mente para siempre, fascinada no quería moverse de la ventana redonda del camarote a pesar de los ruegos de su madre para ayudarla a vestirse y prepararse para el desembarco”. Empero, existe el que se despega de la realidad de este mundo y encuentra lazos que lo relacionan con el espacio exterior en encuentros de otra categoría como lo hace Valeria Carina Massimimo: “Martín estaba en la casa cuando una luz iluminó la ventana. Otra vez los extraterrestres lo visitaban, estaban diferentes a la noche anterior, y no hablaban, solo lo miraban…”
Sin duda alguna, el encuentro con la lírica de mensaje antitético, paradójico y didáctico de Franco Muzzio Salas, es de impacto “Los niños tienen las rodillas cochinas por fuera,/ nosotros tenemos las rodillas cochinas por dentro” “Nadie sabe como nace el tú y yo,/ pero creo que nace en medio de la herida”; como también habrá de impactar la habilidad sinestésica de Freya Hödar Nistal: “Beber de tus sabores/ el manjar sensual,/ el roce,/arranca la conciencia de razones,/ genera el rocío/ que riega la verbena de mis ímpetus”; misma habilidad que denota Milagro Valdés Del Río: “Comenzamos a llorarnos/ a abrir las bóvedas/ entre la piel,/ comenzamos a husmear/ debajo de la sombra:/ nuestros fríos/ y acabamos deshilándonos/ suturando el vacío”. Y en una pasión avasallante, lo sinestésico surge en los poemas de Paloma G. Castellanos: “No te asombre mi silencio,/ es mi alma que se enreda,/ en la vereda febril de tu cuerpo,/ tejiendo carne, mieles y frenesí... “
Con todo esto, he de advertirles, quizás el lector corra el peligro de diluirse o fundirse en la sorprendente y cósmica visión de Ignacio Díaz Delmonte: “Partiendo de su origen y su densidad/ reescribo la genealogía del hombre:/ vástago de una nube molecular/ que imaginó ser algo más/ que luminoso semillero de soles”. Pero, también he pensado en la posibilidad de que sus átomos vuelvan a integrarse con la dulce idea de cosmos personal que nos regala Jacqueline Lagos: “Expresas la sinfonía de amor universal./ Cuando acercas tus mieles,/ soy colmenar nuevo y te amo demasiado.../ Tus soles internos y tus plegarias escondidas /son palabras dibujadas en el camino”; éste me parece sea el mismo cosmos hallado por Rosa María Juárez – Mar Arena: “Esta noche…/ He encontrado el universo/ escondido entre oscuras caricias”. Y es espectacular el concepto espacial interior muy personalizada en la prosa de Jesús Ademir Morales Rojas: “En lo más recóndito del ser, hay siete espinas de cristal. Persisten todas en una danza imperceptible en su mundo de azul silencio. Parecen flotar, pero lo cierto es que están insertas. Lastiman. Pero nunca lo sabrán”. Lo que si puedo garantizar al lector es que con alguno de tantos cosmos ideados por nuestros poetas se ha de sentir identificado.
Me ha impresionado la ingeniería poética de José Manuel López Gómez que relaciona construcción-destrucción a manera de parangón existencialista: “De manera inasible y silenciosa/ penetra nuestra arquitectura/ (el arsenal de la muerte:-virus y bacterias-/ transforma al Pentágono en una caricatura)/ colocando barrenos en los huesos;/ dinamita las columnas de nuestro hábitat”; igualmente el lirismo arquitectónico vanguardista de Julio Sánchez: “Ay las mujeres de carne vacía;/ ay las mujeres ilusas que sólo de bikinis/ y tinturas saben;/ ay las mujeres que viven en pantallas / y colores rosas, celestes y tiernas amigas/ de lo rubio o del sonido de la moda;/ ay las mujeres que su tiempo usan/ para posar sus pechos / en los corrales de podridas fotos narcisistas”. Indudablemente, son grandes y valiosos mensajes para el mundo.
La masculina visión, referida en el párrafo anterior y reclamante de los valores femeninos, pareciera encontrar respuesta en el amor sensual que expresa Karla Urbina Podríguez: “Brisa húmeda que envuelve/ creando caminos, veredas de sensaciones;/ Recorrido milimétrico de piel/ percibiendo la vida hecha emoción./ …Trasformando en vicio las ganas de sentir…”; quizás también lo responda el frenesí de Fanny Jem Wong que hace palpitar cada corazón: “Con mis ¡Te amos! aprisionados por tus besos,/ entre calcinadas caricias y desbocados palpitares/ con mis carnes, con mis huesos,/con mi ombligo, con mi centro/ entre gritos desesperados y seguidilla de placeres…/ ¡Te amé!”; o, en todo caso, en el dulce sentimiento de Liliana Betancourt: “Tienes permiso para/ explorarme los lunares,/ las costillas,/ los bolsillos/ y el borde de la boca.” Y es notorio el dinamismo de esta antología, cuando de repente, la pasión voluptuosa de Elyzabeth Leyva Rivera, nos atrapa: “Deleite intenso enfundando la tibieza/de mi ser cándido entregado a tu deseo,/ mis húmedos pétalos rosados…tuyos/ secados con tus labios de terciopelo.”
Otras varoniles visiones poéticas, prefieren explayarse y encontrar asidero en el romanticismo diacrónico e inmortal, como lo hace Luis Antonio Ramírez–Ilya Tetlocoltilli: “Una vez mas cédeme verte! y con perfume embriágame/ hasta enloquecer. Déjame/ divagar que ni la muerte/ puede impedirme quererte”; o también Manuel G. Rodríguez Sáenz : “Eres el oasis/ de mi desierto,/ forjas mis espejismos/ viajas con el viento,/ pertinaz del amanecer/ cálido del atardecer.” Posiciones líricas que en el transcurso del tiempo jamás perderán el interés de tantos lectores y lectoras enamorados del amor.
Algunos tienden su romanticismo hacia la sociedad tomando como inspiración los cuadros dolorosos de la humanidad, como lo hace Lucinda Martínez Zuzunaga (Lucy), al estremecernos en la pena de la infancia infortunada: “Esos niños solos, ¡pobres! Temerosos/ jugando a ser valientes guerreros,/ descubriendo una vida a destiempo/ avatares de cuentos inexistentes/ nosotros, mirando indiferentes” o la perspectiva de denuncia social que nos ofrece Víctor Hugo Resina–Chilicote en un romanticismo patrio, haciéndonos recordar la relevancia del “Martín Fierro”, esta vez con una visión del ámbito contemporáneo: “Cuando en tu querida tierra/ arrecian las tempestades/ o el viento de las guerras,/ que todo quisiera llevarse,/ junto a tu hermano indio/ afincas tus pies en la tierra/ y vencen las mezquindades”.
Otras perspectivas más filosóficas, nos hacen ver que la paciencia y la esperanza, jamás abandonan la poesía ya que la ilusión sobreviene y sobrevive, como lo trata poéticamente María Julieta Salusso: “Hoy aguardo paciente/ el fluir de mi destino,/ la llegada intermitente/ de tu huella en mi camino” Y no falta quien nos llame la atención y nos deje unos versos a manera de sentencia o lección, cito aquí a Patricia M. Araya: “Camina erguido y seguro/ Lucha como nadador a la meta/ Pero encuentra un lugar divino/ Donde guarecerte contigo mismo/ Dejando en el horizonte/ La barca de la existencia”
Y tanta variedad es comprensible porque los escritores encontramos la inspiración dentro y fuera de nuestro ser, en lo más cercano y en lo más lejano, en lo más concreto y en lo mas etéreo para volverlo palabra viva, como lo expresa Paz Betancourt Llanos: los poetas “son cazadores de letras,/ las letras son como mariposas/ que aletean recelosas/ a las trampas del Poeta!”. Y tal cual he hecho yo misma: cazar letras y descifrar metáforas, al tiempo de experimentar un enorme placer por esta loable labor que me ha sido encomendada, esperando haberles complacido y servirles de guía en la lectura con este compendio que hago de una antología que quedará como una muestra más de la literatura sin fronteras.
© Milagros Hernández Chiliberti - SorGalim

viernes 2 de mayo de 2008

Poema Ausencia...


Poema Sergio Gómez Reategui

Escritor de Lima Perú, poeta aficionado de talento innato que escribe desde el dolor y siente que su vida esta representada en las siete vidas de un gato. Su poesía llega con la fuerza y los deseos de revelarse contra el amor no correspondido. Lleva su poesía al erotismo del desamor hasta el límite. Tiene un interesante camino por descubrir. He aquí una interesante muestra de ello.
Patricia M. Araya


Poema Ausencia

Mujer te tendí mi cariño como una flor enferma
y lo tienes desdeñado, sobre tu regazo
implorando agua de tu boca
todas mis zonas erógenas preguntan por ti
solo tus manos volvían tiernos estos tallos cuarentones
El justo pago de mis jornadas laborables
era encontrar a diario sin cerrojos
las puertas que conducen
a tus cálidas entrañas.

¿Acaso no te lo he dicho a media luz
mientras mordía el pan caliente de tus muslos?

Cuando me besas
todo se ecualiza
todo en mi se contornea como en un carnaval
cuando ascendemos por elevadas temperaturas
un caudal agitado se desborda de mis poros
y chorrea como el agua del lomo de una ballena
de espaldas eres un nockaut de la pincelada precisa
tu nombre es un petardo que ha volado el cerco de mis dientes
mujer!! eras mis ojos en una época de apagones
Bienaventurados los que no encontraron
entre tus piernas el reino de los cielos
ni barren con esmero su cuarto
para que se instalen sobre tu vientre
ni doblan su cuello cuando pasas
bienaventurados los que miran su reloj
y no preguntan por tu ausencia
los ojos que no fueron emboscados por tus ojos
no es posible vivir bajo el yugo de tanta belleza
hoy me exasperan los silencios que no enmudecen tu nombre
el murmullo que grita:
Trae tu amor a este recinto como una ruidosa ambulancia
manos que apalean es tu ausencia
aterriza sobre el llano húmedo de lo no besado
y enfrutece este corazón que huele a abono muerto.


2
Graciela , vamos rodando por un despeñadero
pero no somos dos liebres asustadas
pues sabemos que la poesía hará
que el golpe no sea tan doloroso..
Prométeme que antes del fin compañera
y aun viviendo con el espinazo partido
esparciremos poesía como una puta epidemia.
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CIUDAD DE QUÉBEC, CANADÁ

Video Por Jaime León Cuadra

These Dreams por Jim Croce

Piedra del Sol; Octavio Paz

The Riple Effect

Ever And Ever Forever: Demis Roussos

OSORNO: by Jacqueline Lagos

SANTANA MUSIC

El Condor Pasa- Simon & Garfunkel

Roberta Flack - The First Time Ever I Saw Your Face

Yanni live at the Taj Mahal India: love is all

Discover the Spirit Within

An Love May Crow: The Carpenters

MEDITACIÓN _1

Nature - Relax Music

La Mujer en el Arte

Poema Piel